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Demencia de cuerpos de lewy pdf

La Clozapina fue el primero de una serie de fármacos diseñados para el tratamiento de la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos denominados antipsicóticos atípicos. Novartis y las empresas que producen las versiones genéricas usan registros enlazados al de Novartis. Cada nuevo paciente es buscado demencia de cuerpos de lewy pdf la base de datos para ver si no posee una historia anterior de uso del medicamento. El registro anota las mediciones de glóbulos blancos y ANC.

Actualmente la clozapina se considera el prototipo de antipsicótico atípico y un fármaco de reserva por su especial toxicidad. Sus principales indicaciones son esquizofrenias resistentes a otros antipsicóticos y esquizofrenias con graves efectos extrapiramidales con otros antipsicóticos. Se editó esta página por última vez el 15 mar 2018 a las 16:37. El texto está disponible bajo la Licencia Creative Commons Atribución Compartir Igual 3. Habitualmente son cuadros progresivos e irreversibles que conducen a la dependencia total y la muerte.

La frecuencia e intensidad de estos variará según el tipo de demencia y el estadio en que se encuentre3. Para considerar que existe demencia, el deterioro cognitivo debe afectar a más de un dominio, suponer un cambio respecto al nivel previo del paciente y ser lo suficientemente intenso para provocar en el paciente una limitación funcional en sus actividades sociolaborales o familiares1-4. Parkinson, factores de riesgo cardiovascular o ictus pueden orientar hacia las causas de demencia3. Los antecedentes familiares de demencia pueden ser importantes, sobre todo en demencias preseniles.

Suelen tener más valor como sospecha de demencia los síntomas contados por familiares que los referidos por el propio paciente3. Esta entrevista ofrece una oportunidad para evaluar los sistemas de apoyo a la familia y el entorno social, crucial en la gestión futura del paciente7. Deben realizarse con instrumentos estandarizados y validados para la población objeto de estudio2,4. Ninguna prueba cognitiva breve ha demostrado ser superior a las demás, por lo que se recomienda adquirir familiaridad con una o dos pruebas y utilizarlas de forma sistemática7. Otros test rápidos que exploran áreas concretas, como el del reloj3,9 o los de fluencia verbal3,9, suelen utilizarse como complementos de otros. 3,5 que explora mejor la pérdida de funcionalidad y capacidad ejecutiva y es, en las primeras etapas de la demencia, más sensible para detectar el deterioro que los test realizados al paciente. No ayudan a establecer el diagnóstico en las fases iniciales, pero permiten etiquetar los estadios evolutivos de la demencia y su grado de dependencia.

Las escalas ayudan no solo en el diagnóstico, sino también en el seguimiento de la evolución de los pacientes y en la respuesta al tratamiento. En la exploración neurológica hay que descartar la presencia de alteraciones que ayudan a enfocar el diagnóstico etiológico, como parkinsonismo en la demencia por cuerpos de Lewy o signos focales en la demencia vascular. El diagnóstico de demencia es clínico y debe ajustarse a criterios estandarizados2,3,7. Alzheimer, pero no en otro tipo de demencias.

Alzheimer por lo que se ha propuesto que formen parte de la definición del síndrome de demencia con el mismo valor que la memoria y el resto de alteraciones cognitivas2,3. Se recomienda que el diagnóstico de los subtipos de demencia lo realicen profesionales experimentados y siguiendo estos criterios4. Conocer el tipo de demencia orientará el pronóstico y el curso evolutivo y permitirá planificar el cuidado y elegir el tratamiento. Hay pacientes que presentan una alteración cognitiva o conductual pero que no llegan a cumplir todos los requisitos para establecer el diagnóstico de demencia. El deterioro cognitivo leve o ligero1-3,10 se caracteriza por afectación adquirida y prolongada de algún área cognitiva objetivada por un test y refrendada por un informador, pero sin interferir, o hacerlo mínimamente, en sus actividades diarias y, por tanto, sin criterio de demencia. Las quejas subjetivas, generalmente de memoria, no se acompañan de alteración objetiva en la entrevista clínica ni en los test cognitivos breves.

Pueden estar relacionadas con problemas de estrés o ansiedad2, y es preciso vigilarlas y tratar la alteración de base, si la hay. La depresión en personas mayores puede presentarse de forma atípica, con quejas de memoria, disminución del rendimiento intelectual e incluso pérdida de la funcionalidad, lo que dificulta su diagnóstico al simular una demencia2,3. 8 y vigilar la evolución tras el tratamiento. Si se presentan de forma brusca, precisan un diagnóstico rápido como cualquier otro síntoma focal. En curso crónico, se vigilará su evolución a enfermedad degenerativa. La evolución espontánea de la mayor parte de las demencias no suele prolongarse más allá de 15 años2. La supervivencia está condicionada por la etiología, la instauración de cuidados y el tratamiento.

En la demencia vascular, la evolución es menos previsible y puede condicionarse a la aparición de nuevos episodios vasculares2. En general, los pacientes con síntomas conductuales y psicológicos son abordados en AP, aunque a veces precisan consulta en el segundo nivel asistencial por dificultad de manejo. AP1 que determinase la necesidad o no de derivaciones futuras. En todas las fases de la enfermedad debe trabajarse con los servicios sociales e informar a los familiares de forma conjunta sobre recursos asistenciales disponibles.

Pueden centrarse en el paciente, para el mantenimiento del nivel cognitivo y funcional y el control de los SCPD, o en el cuidador. Las principales técnicas descritas son: orientación a la realidad, reminiscencia, validación, entrenamiento de la memoria y estimulación sensorial. Pueden desencadenarse reacciones emocionales adversas cuando no se ajustan a las posibilidades y el contexto del enfermo2. En el manejo de los SCPD es habitual recomendar el empleo de estrategias no farmacológicas como primera línea terapéutica cuando los síntomas no son muy graves e iniciar el tratamiento farmacológico cuando dichas estrategias fracasan.

También es importante detectar las intervenciones que mejoran estos síntomas y potenciarlas. En la actualidad no existe ningún tratamiento que cure la EA ni que pueda prevenir la evolución de deterioro cognitivo a demencia6. Es importante comentar con el paciente o la familialas expectativas realistas de respuesta terapéutica de los fármacos disponibles, así como los posibles efectos secundarios1,16,17. EA moderada con intolerancia o contraindicación para IACE4. Parece ser que los IACE mejoran el deterioro cognitivo, el estado clínico global y la funcionalidad, pero no se ha demostrado que mejoren la calidad de vida de los pacientes18.

Aunque no hay consenso en la puntuación, en la práctica se considera respuesta al tratamiento la mejora o estabilización de la puntuación del MMSE a los 2-4 meses de iniciar el tratamiento4 o el deterioro de menos de 2 puntos del MMSE en el seguimiento semestral1. Se valorará su retirada si hay efectos secundarios o no hay respuesta, evitando la inercia terapéutica. Existe controversia sobre si debe asociarse memantina con IACE en la EA moderada-grave1. Respecto a otras demencias no Alzheimer, no existen estudios suficientes para recomendar tratamiento con IACE o memantina en la degeneración lobular frontotemporal ni para mejorar los síntomas cognitivos en la demencia por cuerpos de Lewy. Los IACE y la memantina tienen un efecto modesto en los SCPD1. Si con estos fármacos y con medidas no farmacológicas no es suficiente para controlarlos, puede ser necesario recurrir, según los síntomas predominantes, a distintos psicofármacos. Todos ellos deberán iniciarse con la menor dosis posible y revaluar su necesidad periódicamente, dado que no están exentos de efectos secundarios.